El año 1969 fue un año demoledor en todos los sentidos, convirtiéndose en un año vital en la historia de la música, un año que cortó de un tajo esa historia en dos, dejando el pop y los 60 atrás y que inició primero el vanguardismo y después la década de los 70.Después de 1969, un voraz mercado convirtió el rock, fragmentado en muchas tendencias, en una potente industria. Además, la investigación musical dio como resultados la aparición de nuevos instrumentos y nuevos métodos de grabación, todo ello unido a un gran consumismo y una creatividad imparable.
Por otra parte, este año presenció varios acontecimientos relevantes: el festival de Woodstock, el último año Beatle, la muerte de Brian Jones, o el inicio de carreras fundamentales, como las de Yes, Genesis, Santana, Chicago o King Crimson entre otros.
King Crimson encierra en sí mismo todo lo expuesto anteriormente, inquietud musical y eterna búsqueda. Responde sobre todo a la inteligencia de Robert Fripp, fundador, compositor y guitarrista de la banda.
Su primer disco es uno de los grandes discos de la historia por todo lo que supuso. Fue el único de la primera formación. Además, fue un disco extraño para 1969, lleno de claves y misterios, sobrecogedor y fascinante, lo que le valió ser reconocido por los críticos como el LP del año. En resumen, era algo así como una puerta abierta al surrealismo en el rock, al toque abstracto del vanguardismo musical.Tiene sólo cinco pistas, al estilo de la época. Esto que suena a continuación es el último corte, “In the Court of the Crimson King”, excesivamente largo para lo que estamos acostumbrados a escuchar actualmente, pero que representa la verdadera dimensión de la música de hace 40 años. Si tenéis interés, escuchadlo hasta el final.










