Así comienza este álbum, una invitación en toda regla que sirve de carta de presentación de un gran trabajo, Nude, editado por el grupo Camel en el año 1982. Se trata de un disco conceptual, en la más pura línea del rock progresivo. Una obra continua de principio a fin, que hizo las delicias de los amantes del género, convirtiéndose en una impresionante metáfora musical, por obra y gracia de Andy Latimer y compañía, aderezada por las letras de Susan Hoover..
Todo el disco gira en torno a una historia basada en hechos reales. las peripecias de Hiroo Onoda, un soldado japonés que se negó a reconocer la derrota de su país, y fue dejado de la mano de Dios en una isla una vez acabada la Segunda Guerra Mundial, permaneciendo allí la friolera de 29 años, hasta que en 1974 fueron a relevarlo de su cargo. Curiosa historia.
Y así termina. Entre una y otra pista, trece temas más, entre los que se descubren pasajes intrigantes, solos de guitarra bastante sugerentes, delicadas orquestaciones, fondos de teclados preciosos, que crean todos ellos una atmósfera sonora ciertamente relevante y cautivadora, repleta de matices, sólo posible gracias al ingenio de estos grandes músicos.
No os pongo más temas, prefiero que quien se sienta atraído por el disco lo vaya descubriendo por si mismo. Solamente me queda animar a aquellos que no se atreven con este estilo musical, no sin antes permitirme la licencia de haceros dos recomendaciones: la primera es que escuchéis el disco completo de principio a fin, si el tiempo os lo permite (se ideó para escucharlo así); la segunda es que escuchéis una grabación original, ya que está grabado casi todo en pistas continuas y sin cortes.











