La vuelta de Led Zeppelin en 1975 fue uno de los grandes acontecimientos de aquel año. Dejando atrás los viejos light shows y las fórmulas escénicas usadas años antes, los Led echaron mano de los avances tecnológicos y emplearon equipos de rayos láser, proyectores en tercera dimensión, plataformas móviles y el equipo más potente de su época. El show se revestía de artificio para adornar la música, pero alcanzaba una vez más el espectáculo visual, requerido por la banda más aplastante del momento.
No es de extrañar que la edición del doble LP
Physical Graffiti fuera un pelotazo de ventas en cuanto salió al mercado, siendo, como no podía ser de otra manera, nº 1 en Inglaterra y Estados Unidos al mismo tiempo. A todo esto, llenaron estadios americanos e ingleses, batiendo
records de asistencia. A tal punto llegó el asunto que el 18 de mayo el periódico
The Observer les dedicó la portada, cuyo titular decía:
"Más grandes que los Beatles".
No sería equivocado considerar el año 1975 como el año de
Led Zeppelin. Las cifras tienen dimensiones fabulosas. En el momento de publicarse
Physical Graffitti, el grupo llevaba vendidos catorce millones de álbumes entre sus seis LPs. Y eso que la gira americana de verano tuvo que ser anulada y las pérdidas fueron muy elevadas.
Hablar de Physical Graffitti siempre me trae a la memoria su primer corte, "Custard Pie".