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Soft Machine, el Canterbury sound

De las muchos acontecimientos acaecidos en 1967, uno de los años más gloriosos de la historia de la música rock, es ciertamente relevante al aparición del esbozo de Soft Machine, segundo grupo crucial del psicodelismo británico en sus orígenes, que surge en Canterbury a partir de una banda llamada Wilde Flowers.

Los Wilde debutan en 1964 con Brian Hopper, Richard Sinclair, Hugh Hopper y Robert Wyatt, con un estilo próximo al rock and roll y al jazz partiendo del rhythm and blues. Sucesivos cambios en la formación, incluida la incorporación de Kevin Ayers, hacen que la banda se fragmente, surgiendo de una de esas porciones Soft Mchine -nombre tomado de una novela de William Burroughs, como muchos de vosotros sabréis-. El grupo estaba integrado en principio por Wyatt, Ayers, Mike Ratledge y Daevid Allen.

Antes de hacerse un hueco en la escena musical británica, vagaron durante un tiempo por diversos clubs de Londres y realizaron algunas grabaciones. Posteriormente, a lo largo de 1967, se convierten en estrellas del club UFO, junto a Pink Floyd. Aún así, no consiguen grabar hasta pasado un tiempo cuando por fin editan su primer single, 'Love makes sweet music'


Finalmente, en 1968, después de fraguarse su popularidad sobre todo en Francia, graban durante su gira por Estados Unidos su LP de debut, de nombre homónimo (conocido también como Volume One). De aquel álbum se publicaría un primer single, 'Joy of a toy', tema representativo de la propuesta de la banda.


Poco después, Allen deja la banda y su plaza es ocupada por Andy Summers (The Police), pero finalmente la formación se separa ese mismo año 1968.

A partir de entonces, como era bastante habitual en la época, se producen diferentes movimientos en el grupo, dando lugar a separaciones y refundaciones sucesivas, dejando al comienzo de ese tortuoso camino, el para muchos mejor LP de su discografía, el doble Third, publicado en 1970, tras haber incorporado una sección de viento. Se conformaba una avanzada concepción jazzística, opuesta a la psicodelia inicial, y que ya se extendería a los siguientes álbumes de la banda.

El devenir de los Soft Machine continuaría hasta 1981, año en el que grabarían su último disco, The land of cockayne, cuando ya no quedaba ningún miembro de la formación original.

2 comentarios :

  1. No he seguido a esta banda, en cambio si lo he hecon con Kevin Ayers en solitario. Una de esas cuentas pendientes que esta reseña puede animarme a saldar.
    Abrazos.

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    1. Mucho rock & jazz. Quizá te gusten.

      Un abrazo!

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